Las técnicas de terapia manual son técnicas específicas para el tratamiento del dolor y otros síntomas de disfunción neuro-músculo-esquelética, que se caracterizan por ser aplicadas manualmente y/o de forma instrumental.
Entre ellas destacan:
Con este conjunto de técnicas buscamos aliviar los síntomas y restaurar la función en el menor tiempo posible.
La punción seca es una técnica invasiva en fisioterapia que usa agujas similares a las de acupuntura para eliminar puntos dolorosos musculares que se han mantenido en el tiempo y presenta patrones de dolor referido, es decir, que el dolor se extiende más allá de su origen. Se llama punción seca porque no introducimos ningún anestésico ni sustancia similar.
A diferencia de la acupuntura, la cual se basa en desbloquear canales energéticos, la punción seca toma como origen del dolor los puntos dolorosos musculares que reproducen los síntomas.
La punción seca tiene respaldo científico en el tratamiento del dolor y es una técnica de respuesta rápida que se contempla cuando queremos complementar las técnicas manuales.
La INDIBA® corresponde a la utilización de electroterapia de alta frecuencia, y por usar frecuencias en la banda FM (frecuencia media) de la radio también se le conoce como radiofrecuencia. Otro término utilizado es el de TECAR o TECARterapia por el acrónimo de Transferencia Eléctrica Capacitiva y Resistiva. Su efecto se fundamenta en la transferencia de energía elevando la temperatura a nivel profundo o efecto diatermia.
La INDIBA® es una marca registrada de TECARterapia que a través de la investigación ha identificado una frecuencia óptima de trabajo en torno a los 448 KHz, su efecto de diatermia llega a estructuras profundas para generar efectos bioestimulantes potentes no alcanzados con otros agentes físicos o con la misma terapia manual por si sola; su uso se ha hecho cada vez más frecuente y se ha relacionado con el deporte de élite, debido a la rapidez en los tiempos de recuperación.
Se suele utilizar para lumbalgias, cervicalgias, contusiones, procesos inflamatorios, esguinces, roturas musculares o tendinosas parciales, incluso en sus etapas agudas.
En relación a su efecto bioestimulante, también está indicado en los procesos crónicos como las fascitis, bursitis, tendinopatias, capsulitis, fracturas consolidadas, entre otras.
Una característica interesante del uso de INDIBA® es la posibilidad de utilizarlo simultáneamente con la aplicación de terapia manual o de ejercicio terapéutico, por lo que la interacción con el fisioterapeuta es relevante al tiempo que se logra la pronta reincorporación a la actividad deportiva, laboral o de la vida diaria.
En la misma línea de las utilidades potentes de la INDIBA® es la idoneidad en los tratamientos de suelo pélvico bien sea por la aplicación del electrodo intracavitario para situaciones como el dolor pélvico crónico, episiotomías, fibrosis, vaginismo, hemorroides, fisuras anales, prostatitis e incontinencia urinaria, o para el tratamiento de las diastasis abdominales.
Aplicamos la ecografía usando el método RUSI (del inglés Rehabilitative Ultrasound Imaging), el cual se caracteriza por tener una evidencia clínica del diagnóstico y de los tratamientos realizados, tales como punción seca, electrólisis percutánea, neuromodulación, también la utilizamos en el tratamiento del suelo pélvico.
Por medio de la ecografía se pueden observar de manera clara y objetiva los tejidos blandos (el tejido muscular, los tendones, los ligamentos, incluso los nervios periféricos) para identificar alteraciones tanto en su situación estática como en las propiedades dinámicas, de esta manera se pueden establecer pronósticos más acertados, tratar la estructuras afectadas de manera precisa y observar la evolución en el tiempo.
También se utiliza como herramienta para ayudar a los pacientes que no consiguen activar la musculatura deseada mediante un feedback (retroalimentación visual) de tal manera que el paciente pueda observar cómo se activa el músculo.
En lo que respecta a la ecografía del suelo pélvico, podemos valorar la posición de los órganos pélvicos como la vejiga, útero y anexos, así como estudiar la activación y anormalidades de la musculatura abdominal, paravertebral, diafragmática y del suelo pélvico per se, esta valoración no sólo se limita a las posiciones de la camilla, siendo relevante durante las actividades cotidianas y de interés de los hombres y mujeres con sintomatología.
En este sentido, también podemos valorar de manera objetiva la no poco frecuente diástasis abdominal (separación excesiva de los rectos abdominales). en su situación pasiva y su comportamiento frente a los esfuerzos. El feedback del ecógrafo es decisivo al momento de percibir o identificar en uno mismo estos músculos ya que la mayoría de la población presenta dificultad al intentarlo.
Nos valemos de la ecografía para aplicar esta técnica, consiste en la introducción de una aguja de acupuntura de manera ecoguiada para aproximarla a algún punto bien sea de un nervio periférico o de una raíz nerviosa que interese abordar, de tal manera que se le pueda aplicar una corriente eléctrica con objetivos terapéuticos tales como disminuir el dolor, mejorar la fuerza o aumentar la movilidad.
Es un técnica altamente eficaz, segura y con un respaldo científico significativo; útil en patologías donde intervenga el sistema nervioso periférico, como puede ser el caso de dolor lumbar, ciatalgias y hernias discales. Sin embargo la neuromodulación se puede utilizar en numerosas condiciones donde el dolor se ha extendido en el tiempo y además ha generado alteraciones funcionales como disminución en la fuerza, la movilidad, la inestabilidad articular, entre otros; por ello también se usa en las siguientes patologías: epicondilalgias, fascitis plantar, atrapamientos como el síndrome del túnel carpiano ó ciatalgias, tenosinovitis de Quervain, y en diversas tendinopatías complejas.
Al estimular el nervio implicado con las funciones alteradas, no sólo se modula el dolor sino que se obtienen mejoras en la fuerza, estabilidad y en los mecanismos de reparación de los tejidos (trofismo).
Consiste en la aplicación de una corriente galvánica (electrólisis) por vía percutánea (a través de una aguja de acupuntura) hacía tejidos conectivos, entre los más comunes como ligamentos, tendones y fascias.
Desde la base científica, está técnica se ha aplicado a la tendinopatías crónicas (codo de tenista, codo de golfista, tendinopatía rotuliana, aquilea, incluso en lesiones del manguito rotador), en síndromes de sobrecarga como el síndrome de la banda iliotibial (o rodilla del corredor), periostitis, alteraciones crónicas como las fascitis plantares, y bursitis. Por último también es útil en el tratamiento de los esguinces.
Si bien es cierto que estas patologías se tratan de manera conservadora usando el ejercicio terapéutico como medida de primera línea, el uso de la electrólisis es altamente eficaz cuando estas medidas con insuficientes o se requiere un abordaje de rápida respuesta por razones deportivas o laborales, acortando tiempos de recuperación y restaurando la función rápidamente.
El uso de esta técnica produce un potente efecto analgésico y favorece un proceso inflamatorio local controlado que permite la fagocitosis y la reparación del tejido afectado, de la misma manera para garantizar precisión y seguridad aplicamos la técnica con el apoyo de la ecografía.
Es el uso de la corriente eléctrica con fines terapéuticos, se ha usado durante varias décadas en el área de la Fisioterapia por lo que tiene un respaldo científico y clínico consolidado.
Hay una variedad amplia de aplicaciones y efectos de la electroterapia, de las más utilizadas son las aplicaciones para el dolor y para la recuperación neuromuscular, sin embargo también se utiliza para el control de la inflamación, incrementar la bioestimulación, para el tratamiento de las heridas o para el tratamiento de la incontinencia urinaria o la vejiga hiperactiva.
Es un método que se ha usado en la psicología, consiste en la utilización de sistemas de sensores que permiten al paciente identificar y monitorizar en tiempo real diferentes parámetros fisiológicos que ofrecen información sobre el funcionamiento de su organismo.
En los tratamientos de suelo pélvico, utilizamos un equipo que mediante electrodos o sondas intracavitarias se identifican las contracciones de la musculatura suelo pélvico y se generan señales gráficas, acústicas o ambas, de manera que tanto el paciente como el fisioterapeuta conocen el respectivo funcionamiento muscular.
Partiendo de los déficits identificados en la valoración fisioterapéutica, se pautan ejercicios que activen músculos concretos, por tanto el biofeedback confirma además de la contracción buscada, su intensidad, modulación, incluso su capacidad de relajación, así que su aplicación también se realiza en otros campos que requieran integrar dicha especificidad como puede ser la recuperación de lesiones deportivas, postquirúrgicos o casos de dolor que cursen con alteraciones del control motor.
Es importante añadir que la ecografía también se puede utilizar como un método de biofeedback.